TENDINTIS DE LOS FLEXORES DE LA MUÑECA Y DEDOS
¿Qué es la tendinitis de los flexores?
Consiste en la aparición de dolor en la cara palmar de la muñeca secundario a la inflamación de los tendones flexores de muñeca y/o dedos: flexores superficiales y profundos de los dedos o flexor digitorum superficialis (FDS) y profundus (FDP), palmar mayor o flexor carpi radialis (FCR) y flexor largo del primer dedo o flexor pollicis longus (FPL).
Los tendones flexores (FDS, FDP y FPL) acompañan al nervio mediano dentro del túnel carpiano, por lo que la inflamación de los mismos puede producir un síndrome de atrapamiento del nervio mediano o síndrome del túnel carpiano dinámico.
La vaina de los flexores es común a nivel de la muñeca y se continua con la vaina digital del quinto dedo, lo que hace que cualquier infección de ese dedo pueda extenderse a la muñeca.
Causas de tendinitis de los flexores de los dedos.
Debemos recordar que los tendones flexores son muy potentes y están implicados en todas las actividades de agarre, por lo que cualquier actividad que implique ese movimiento va a sobrecargarlos.
Se asocian a determinadas actividades laborales: trabajadores manuales que usan de tijeras de jardinería, mecánicos, levantadores de peso (como cajas), uso de micro-pipeta en investigadores, estrujar ropa, mecanografiar…
Determinados deportes como el tenis, por el mal agarre de la raqueta, o el golf, por excesiva tensión al sujetar el palo pueden originar tendinitis de los flexores.
Microtraumatimos repetidos en la palma de la mano y muñeca pueden irritar y fibrosar los tendones; y enfermedades médicas como la diabetes o artritis reumatoide también están implicadas en tendinitis.
Síntomas. Dolor en la cara palmar de la muñeca…
El síntoma principal es el dolor en la cara palmar de la muñeca que puede extenderse a los dedos, pero va a variar en función del tendón afectado:
- flexor largo del primer dedo o flexor pollicis longus: cursará con dolor en eminencia tenar que se incrementa con la flexión contrarresistencia del dedo.
- palmar mayor o flexor carpi radialis: dolor con la flexión en inclinación radial de la muñeca contrarresistencia.
- flexores de los dedos o flexor digitorum: el dolor se reproducirá con la flexión de los mismos, pudiendo asociarse a parestesias por compresión del nervio mediano.
Pueden presentar debilidad para el agarre de objetos o realizar la pinza digital, con sensación de pérdida de fuerza y, en ocasiones, pueden asociar una compresión secundaria del nervio mediano que origina un síndrome del túnel carpiano dinámico, que dará lugar a acorchamiento en los tres primeros dedos de la mano.
A la exploración presentará dolor a la palpación profunda del tendón afectado que se incrementa con el estiramiento pasivo y la flexión activa del mismo. Puede visualizarse tumefacción en la cara palmar de la muñeca, pero no es tan llamativa como en los tendones extensores porque la vaina sinovial se encuentra más profunda.
Diagnóstico. Clinica y Ecografía!
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y puede confirmarse mediante ecografía MSK de alta resolución, que puede mostrar edema en la vaina flexora del tendón afectado y dolor a la ecopalpación del tendón inflamado.
El diagnóstico diferencial se debe establecer con patologías que cursan con síntomas similares como la artritis de muñeca, necrosis avascular de los huesos del carpo, rizartrosis del pulgar…
Tratamiento. Terapias Ecoguiadas y Fisioterapia!
El tratamiento se basa en tres pilares fundamentales: las Terapias Invasivas Ecoguiadas tanto para las lesiones agudas como crónicas, la Fisioterapia y Readaptación deportiva que permiten reacondicionar el tendón y, en escasas ocasiones, una intervención quirúrgica.
TERAPIAS INVASIVAS ECOGUIADAS
Se utilizan como complemento tanto en fases agudas para reducir la inflamación y dolor como en fases crónicas para estimular la regeneración. (Ver más en Terapias Médicas Avanzadas. Tendinitis crónicas ).
- Infiltración Ecoguiada peritendinosa: en la fase aguda inflamatoria es muy eficaz la infiltración de un antiinflamatorio en la vaina periférica de los tendones afectados para reducir el dolor y permitir realizar las actividades de estiramiento y reequilibrio muscular. Es estrictamente necesario realizarlo con control ecográfico para poder depositar el fármaco en la zona adecuada, asegurar su eficacia y evitar lesiones por la introducción intratendinosa del mismo o la difusión subcutánea, que origina hipopigmentación de la piel y atrofia grasa.
- Terapias Biológicas de Medicina Regenerativa: basadas en el concepto de “autoacuración”, aplicamos terapias como el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) en la vaina de los flexores para reducir la inflamación y estimular su curación. (Ver más en Terapias Médicas Avanzadas. Medicina Regenerativa ).
- EPI® (Electrolisis Percutánea Intratisular): consiste en aplicar una corriente eléctrica que reactiva el proceso natural de curación de los tejidos. Es muy útil en lesiones crónicas. (Ver más en Terapias Médicas Avanzadas. EPI®: Electrólisis Percutánea Intratisular ).
- Hidrodilataciones con suero, colágeno o ácido hialurónico: son técnicas de lubricación peritendinosa aplicadas en tenosinovitis crónicas con crepitación donde predomina el engrosamiento del tendón por acúmulo de fibras colágenas. Se aplicarán de forma ecoguiada en la vaina sinovial del compartimento afectado.
FISIOTERAPIA Y READAPTACIÓN DEPORTIVA
En la fase aguda es necesario un reposo parcial y modificación de la actividad, tanto deportiva como laboral, evitando actividades de agarre y flexión de la muñeca y dedos. Suele añadirse frío local y AINES.
Puede añadirse una ortesis de muñeca en posición funcional para limitar los movimientos de flexión durante la etapa aguda de dolor.
Además combinaremos diferentes técnicas de fisioterapia como la crioterapia, ondas de choque extracorpóreas, bomba diamagnética o Indiba Activ®. Todo ello para reducir el dolor y la inflamación de los tendones y estimular los procesos de curación natural.
Una vez mejorado del dolor agudo deberemos iniciar un programa individualizado de readaptación y reacondicionamiento muscular tratando de modificar o corregir los factores que han propiciado la lesión, sobre todo en deportistas o actividad laboral repetitiva.
CIRUGÍA
De forma excepcional si persisten los síntomas tras más de 6 meses de tratamiento conservador adecuado o en recidivas frecuentes puede plantearse un tratamiento quirúrgico.
Las intervenciones quirúrgicas clásicas vía abierta son las más utilizadas. Consisten en realizar una apertura de la corredera del tendón afectado para disminuir la fricción del tendón y eliminar tejido inflamatorio. En el caso de los tendones flexores de los dedos, se realiza la apertura del ligamento transverso del carpo, similar a lo que se realiza en intervenciones del síndrome del túnel carpiano.
Los resultados de la intervenciones quirúrgicas invasivas son excelentes en la gran mayoría de los pacientes pero sólo se consideran una opción en pacientes en los que han fallado los tratamientos conservadores.
Los traumatólogos de Osium Trauma y Synergia hemos desarrollado la Unidad Interdisciplinar del Tendón que abarca diferentes disciplinas a nivel médico, fisioterápico y de readaptación deportiva implicadas en la curación de las lesiones tendinosas. Realizamos todas las terapias invasivas ecoguiadas avanzadas para regenerar el tendón y contamos con un equipo de especialistas en fisioterapia y readaptación y la tecnología más avanzada para una recuperación completa que permita la vuelta a la actividad de forma precoz.