NEURITIS INTERCOSTAL
¿Qué es una neuritis intercostal?
Es la inflamación de los nervios que nacen de la médula dorsal, llamados nervios intercostales, que discurren por debajo de las costillas e inervan sensitivamente la cara anterior del tórax y abdomen. Cursa con dolor neuropático, calambre, sensación urente o quemazón que nace en la columna y se irradia hacia adelante sin atravesar la línea media.
Las costillas están unidas directamente al esternón mediante el cartílago esternocostal (de la 1ª a la 7ª) y de la 8ª a la 10ª se insertan a la 7ª costilla. Las dos últimas son flotantes, carecen de conexión con el esternón. Es importante destacar que los cartílagos por los que se unen las costillas al esternón pueden inflamarse, originando el llamado Síndrome de Tietze, que comentamos en otro apartado.
Las costillas están unidas por músculos intercostales que contribuyen a los movimientos respiratorios junto el diafragma y otros coadyuvantes como los músculos serratos, trapecio, elevador de la escápula… y además, poseen inserciones musculares de potentes músculos que forman el sistema erector del tronco como el longissimo y el iliocostal. También, en su parte anterior se insertan músculos abdominales como el recto anterior y oblicuos y en la parte lateral de la 12ª costilla el músculo cuadrado. Todos ellos contribuyen a la estabilidad del Core, que es la estructura que sujeta la columna dorsolumbar. Por tanto, las costillas contribuyen no sólo al movimiento respiratorio, sino a darle estabilidad a toda la columna. Esto hace que en neuralgia intercostales se afectan todas estas estructuras en mayor o menor medida.
Las causas de neuralgia intercostal pueden ser múltiples:
- Radiculopatías, típicamente por una hernia discal dorsal
- Fracturas costales, esguinces o subluxaciones costales por contusiones, traumatismos torácicos o movimientos forzados del tronco
- Disfunción e hipomovilidad de las vértebras dorsales y costillas.
- Alteraciones posturales, que pinzan los nervios.
- Síndrome de Lacomme en el 6º mes de embarazo.
- Deformidades como escoliosis o cifosis que cierran los espacios intercostales por donde discurren los nervios.
- Virus Herpes Zoster, también llamado “culebrilla”.
- Gripe o catarro con tos intensa
- Tumores o afectaciones pulmonares
Síntomas. Me duele cuando respiro…
Dolor continuo con episodios de exacerbación en trayecto del nervio, provocados por los movimientos del torso, respiración profunda, tos, estornudos y presión sobre el espacio intercostal afectado.
Sensación urente y quemazón, así como parestesias por el dermatoma afectado según el nervio irritado.
Hay que recordar que los dermatomas de los últimos nervios implican el abdomen hasta las ingles y los superiores pueden afectar a la cara interna del brazo.
Los déficits motores de los nervios intercostales sobre la musculatura intercostal o abdominal no suele ser sintomáticos porque se compensa por otros músculos con similar función.
Diagnóstico. Clínica y bloqueo ecoguiado!
El diagnóstico se basa en la clínica y la exploración física. Hay veces que es muy complicado porque a menudo las pruebas radiológicas como al resonancia o radiografía son normales.
Debemos descartar patología pulmonar o tumoral ante una neuritis intercostal que no cede mediante un TAC o Resonancia Magnética.
La palpación dolorosa del nervio afectado es muy significativa.
La ecografía es muy útiles gracias a la posibilidad de realizar un bloqueo diagnóstico que confirmará el diagnóstico.
Tratamiento. Terapias Ecoguiadas y Fisio!
En general, el tratamiento estará en función de la causa (afección pulmonar, tumor, herpes zóster, hernia discal…) que origina la neuritis intercostal.
Existen tratamientos farmacológicos, como AINES, opiáceos, anticonvulsivantes (pregabalina…) o lidocaína transdérmica para el tratamiento del dolor neurítico.
Cuando la causa es musculoesquelética, el tratamiento se basará en la Fisioterapia como la terapia manual, osteopatía, neuromodulación, fisioterapia respiratoria, estiramientos, TENS, Indiba Activ®…
Son especialmente útiles para reducir el dolor rápidamente las Terapias Invasivas Ecoguiadas como la neurodisección ecoguiada (introducción de anestésico y antiinflamatorio perineural para reducir la irritación del nervio) o la radiofrecuencia pulsada (modificar la transmisión de los nervios sin lesionarlos mediante calor controlado).